martes, 27 de enero de 2015

La gran inflación nació peronista


Como hemos hecho hasta ahora, seguimos estudiando la historia argentina en cifras gracias a los datos de Orlando Ferreres. Su índice de precios al consumidor (IPC), promedio anual 1999 = 100 desde 1810 hasta 2009, es muy útil. Con él podemos calcular la tasa anual de crecimiento compuesta de los precios para diferentes periodos. Este es el resultado.


Observen que el periodo con menos inflación es 1916-1945 de los radicales y golpes militares. Aun así, su tasa anual de crecimiento compuesta del PBI real es 3,4 %. Algo que está bastante bien, pero que palidece ante el 6,4 % durante casi la misma cantidad de años de la era liberal. Siempre hay que tener en cuenta que hubo una Gran Depresión internacional durante los años 30s (con deflación de dos dígitos) y que la década del 20 fue deflacionaria la mayor parte del tiempo.

Luego le sigue el periodo relativamente liberal 1880-1913 cuya inflación es una de las más bajas de la historia y que coincide con el mayor crecimiento económico e industrialización vista (ver acáacá, acá y acá).

En tercer lugar está el periodo de la revolución de mayo, independencia, guerra civil, Rosas y la organización nacional (ON) de 1810-1879. Casi duplica la tasa de inflación del periodo liberal y no se creció tanto.

La convertibilidad 1991-2001 tuvo que lidiar con el desastre alfonsinista y logra bajar la inflación hasta una de las tasas de crecimiento compuesta más bajas. El peronista Menem no tuvo más opción. En otras circunstancias no tan catastróficas, de haber podido, hubiera sido igual de inflacionista que su maestro.

Con el peronismo en la cabeza del gobierno 1946-195 empieza la inflación grave. Solo en su periodo de nueve años, la tasa de la inflación se multiplica por 16.  Para ser exactos, un gran salto inflacionario ocurre en 1945 y debería ser atribuido a Perón (vice) y Farrell (de facto). Por lo tanto, es correcto decir que la inflación a gran escala (que rara vez bajó de dos dígitos al año) continuada durante largos periodos empieza con Perón. Por si algún peronista cree que esta es una conclusión "cipaya", "gorila" o algún otro de sus idiosincráticos calificativos; acá esta la evolución del IPC de Ferreres desde 1810 a 1955. No se hable más.


Con la vuelta en el siglo XXI del peronismo socialista, el matrimonio Kirchner 2003-2014, la inflación vuelve a trepar a niveles del propio Perón. Si por algo se caracteriza "el modelo" kirchnerista, es por financiar su brutal e ineficaz gasto estatal imprimiendo. Para tener los datos más actuales, usé el siempre bien ponderado IPC de Natalio Ruiz. De hecho, si razonamos como un kirchnerista, podemos decir que Perón inició y permitió el "abuso de los empresarios que suben los precios". Lo absurdo y contradictorio del pensamiento del gobierno no tiene límites.

Los continuadores de Juan Domingo, militares y gobiernos democráticos depuestos en 1956-1972, no mejoraron la situación. 16 años luego de Perón, la tasa alcanza niveles de casi 30 %. Y falta lo peor aún.

Solo en seis años, los militares del "Proceso de Reorganización Nacional" 1976-1982 lanzan la tasa a la estratósfera con un brutal 144,7 %. Descontemos, claro, que el crecimiento fue mínimo.

Finalmente el peor, por goleada, de todos. El radicalismo de izquierda socialdemócrata de Alfonsín 1983-1989 lleva la tasa de inflación al máximo de todo en solo 6 años. El campeón indiscutido del desastre inflacionario y de la ignorancia económica.

jueves, 22 de enero de 2015

El mundo nunca ha estado mejor: en un gráfico


Este no es el mejor de los mundos posibles, pero definitivamente es el mejor que hemos vivido nunca.

Juan Ramón Rallo tiene un brillante post demostrando, fuera de toda duda razonable, que "El mundo nunca ha sido un lugar mejor". Sin embargo, voy a detenerme solo en el dato de la extrema pobreza global. La situación mundial actual podría ser aún mejor de lo que leemos en el post de Rallo. ¿Por qué? 

Las dos fuentes de datos de tasa de pobreza planetaria más rigurosos y respetados académicamente son las de Martin Ravallion (quien trabaja para la división de pobreza del Banco Mundial, por ende todos los informes del mismo se basan en él) y el economista español especializado en crecimiento Xavier Sala i Martín. Ambos, usando la definición estándar de pobreza de la ONU de un dólar al día (en los últimos años se cambió a U$S 1.25 y es la que muestra Rallo), obtuvieron resultados diferentes. La tasa de pobreza mundial (un dólar al día) del Banco Mundial es mucho más alta que la de Sala i Martín por las diferentes metodologías que utilizan. De allí surgió el "Choque de los Martins". Lamentablemente para Ravallion y el Banco Mundial, el español recientemente demostró muy ingeniosamente que él tenía razón. Acá está la tasa de pobreza mundial de su paper del año 2009 con datos hasta 2006.


Como correctamente señala Mark Perry, este es el mayor logro de la historia humana en este planeta y tú probablemente no lo sabías.

La tasa de pobreza mundial al año 2006 es solo 5,4 %. Sin embargo, sus datos más recientes indican que hoy podría estar debajo del 5 %.

Pero lo más importante es que, por ambas vías (Banco Mundial o Sala i Martín), la pobreza mundial se ha reducido brutalmente en las últimas décadas. El resultado esencial de mejoramiento global que menciona Rallo se mantiene intacto.

lunes, 19 de enero de 2015

Razonando como un kirchnerista: inflación


Un tema recurrente en este blog es la teoría totalmente absurda que tienen el gobierno kirchnerista y sus secuaces sobre la inflación. Sin embargo, supongamos que aceptamos su validez. ¿Cuáles son las consecuencias últimas de esa forma de pensar? Hay que recordar que, para los kirchneristas, la suba de precios general y constante es causada por los empresarios.

CFK: "a los precios los fijan los empresarios y los grandes monopolios"

Capitanich: "la conducta de muchos grupos empresarios en materia de formación de precios es una conducta mafiosa… son responsables directos de la inflación".

Robba: "La inflación la generan los empresarios porque aumentan los precios; la inflación se da en el campo de los bienes y la hacen los empresarios."

Para poder razonar como un K, debemos aceptar necesariamente la premisa: "La inflación la generan los empresarios porque aumentan los precios". Siempre hay que tener en cuenta esto. 

Como los malvados "monopolistas-oligopolistas" solo buscan ganar a costa de la gente generando inflación, el gobierno supuestamente debe evitar esos "abusos de posición dominante". Es por ello que, en el bizarro mundo kirchnerista, la política monetaria tiene poco o nada que ver con la suba general de precios. Y el "combate contra la inflación" se realiza con subsidios, "acuerdos de precios", controles de precios o "precios de referencia". Pues bien, veamos los gobiernos "neoliberales" de Menem-de la Rúa y los Kirchner para ver quien combatió más y en mayor medida a "los intereses corporativos de los grandes monopolios" e impidió que los empresarios abusen de los trabajadores con aumentos desmedidos de precios.


Observen como Menem, de acuerdo a la retórica sobre la inflación K, "pelea" contra los "intereses de los monopolistas-oligopolistas". Haciendo que la inflación y el "abuso" de los "formadores de precios" baje desde el pico de 20.263 % interanual (la escala es demasiado grande, por eso el gráfico está cortado) a solo 1 % desde 1996 e incluso a veces cero. Hasta hizo que los empresarios bajaran los precios desde el año 1999, continuando ello con Fernando de la Rúa. Dado que "la inflación la generan los empresarios porque aumentan los precios", entonces la época "neoliberal" de Menem-de la Rúa fue una de las más combativas a la "especulación" y la "codicia" empresarial de los "monopólios-oligopolios". Prácticamente no se les permitió aumentar los precios sostenidamente y así "generar inflación"

Todo lo contrario ocurre en el periodo kirchnerista. Descontando el enorme salto inflacionario-cambiario de 2002 (los empresarios se abusaron ese año, eh?…)* y luego de un breve periodo de "éxito" combatiendo los "intereses empresariales", desde 2004 la inflación se dispara. Por ende "la inflación generada por los empresarios" llega al 12 % anual a fines de 2005 con Kirchner. Recuerden el 1 % de Menem post-96. En comparación con eso, la era K "permitió a los empresarios" una suba del 1.100 % en la tasa anual de aumento de precios durante los primeros dos años. Si eso no es trabajar para los oligopolios, entonces ¿qué es? Luego de ello, la "lucha contra las corporaciones" (el "acuerdo de precios" de 2006) hace que los empresarios bajen la inflación que "generan" al 10 % a fines de 2006. Llegando hasta el 5 % en 2009 (la crisis mundial supuestamente no tuvo mucho que ver con ello, dado que "la inflación la generan los empresarios")**. Pero, aun así, ese 5 % es una tasa de aumento de precios 400 % mayor a la de Menem. Posteriormente, una vez más, el gobierno K permite a los "formadores de precios" con su "poder monopólico" hacer aumentar la tasa de suba de los precios a entre 10 y 11 % anual. Dejando, nuevamente, a la gente a merced de los "empresarios mafiosos que se abusan"

El fanático K podría decir que "debido al crecimiento más grande de la historia" los empresarios pudieron aumentar los precios. Pero ello no altera en nada el hecho de que los Kirchner fueron y son, de acuerdo al propio criterio kirchnerista, funcionales a los aumentos de precios brutales y a los "intereses empresarios concentrados". Y además, Menem también tuvo años de crecimiento chino entre 1990 y 1994 (casi 8 % anual), sin embargo la inflación iba en picada. 

Conclusión: Bajo los propios criterios y formas de razonar de los kirchneristas, si "la inflación la generan los empresarios porque aumentan los precios" entonces: 

1) Menem y de la Rúa fueron completamente contrarios a los "intereses empresarios". Bajo sus gobiernos las empresas disminuyeron brutalmente el ritmo de aumento de sus precios, luego los aumentaron muy poco e incluso los bajaron. 

2) Por otro lado, durante el gobierno de los dos Kirchners, los empresarios subieron los precios a tasas porcentualmente muy superiores a los de Menem (post 1996) y de la Rúa

3) Por ende, si razonamos como un kirchnerista, entre Menem-de la Rúa y Kirchner (esposo-esposa); el gobierno más favorable a los intereses de las "corporaciones concentradas" y a los "formadores de precios" fueron los K. Mientras que Menem y de la Rúa los combatieron casi sin cesar

La retórica kirchnerista lleva a conclusiones anti-kirchneristas, como que los Kirchner le hicieron el juego a los intereses de las empresas concentradas mientras Menem los combatió. Sí, así de auto-contradictorio y bancarrota intelectual es pensar como un kirchnerista fanático. Lo interesante es que muchos están muy cómodos en esa posición.


* Aunque posiblemente, en su intento de diferir la "epopeya" a mayo de 2003, el kirchnerista promedio incluiría el gobierno de Duhalde como parte del
"neoliberalismo". A pesar de que Kirchner fue su candidato-aliado y a pesar de que la política económica del último era una continuación directa de la del primero. Los misterios de la mente K son insondables. 

** Todos sabemos y está demostrado que el INDEC miente con las cifras de inflación desde diciembre de 2006. Pero como estamos razonando como un K, debemos asumir que es verídica (sin reírnos en el intento).

sábado, 17 de enero de 2015

La clasificación austriaca del dinero

El esquema de Guido Hülsmann (2012) sobre 
la verdadera clasificación del dinero de Mises

Siguiendo a los teóricos monetarios de la Escuela Austriaca moderna, Joseph Salerno (1994; 2010: 61-114), Guido Hülsmann (2012) y Robert Murphy (20082011); vamos a ver la clasificación austriaca del dinero. 

Esta rigurosa clasificación sistemática fue creada por Ludwig von Mises en su primer libro escrito en alemán de 1912 (Mises, 1912: 50-67). Lamentablemente la traducción al inglés del libro está plagada de errores graves, como demuestra exhaustivamente Hülsmann (2012). Ya comenzando desde el título. Todos conocemos el libro de Mises como La Teoría del Dinero y del Crédito (The Theory of Money and Credit). Sin embargo es incorrecto, como aclara Hülsmann (2012). El verdadero título es La Teoría del Dinero y de los Medios Fiduciarios (Theory of Money and Fiduciary Media). Mises específicamente se cansa de diferenciar el término "crédito" de "medios fiduciarios". De esos errores hay muchos. Pero además debo dejar sentado que el esquema de clasificación de dinero que el traductor del libro hace en la página 483 está mal, terriblemente mal. La verdadera clasificación es la imagen que acompaña este post y que veremos en mayor detalle a continuación.

El dinero es un medio de intercambio comúnmente usado o generalmente aceptado (Mises, 1949: 395, 398). Un medio de intercambio es un bien económico (es decir, escaso) que se adquiere no para usarlo directamente (consumiéndolo o empleandolo para producir), sino para intercambiarlo ulteriormente por los bienes o servicios que una persona realmente necesita consumir o utilizar en la producción. Generalmente aceptado significa que la inmensa mayoría de una determinada población, en un particular lugar geográfico y en un determinado momento histórico utiliza algunos o un medio de intercambio. Es absolutamente necesario que sí o sí se cumplan ambas, ser 1) medio de intercambio y ser 2) comúnmente aceptado, para que estemos ante dinero. Lo que hace dinero a un medio de intercambio es ser generalmente aceptado. Si no lo es, entonces no es dinero. Todos los dineros son medios de intercambio, pero no todos los medios de intercambio son dinero. Solo los que son comúnmente usados.

Ahora que sabemos qué es el dinero, vamos a ver como se cataloga. Los bienes monetarios se clasifican en dos, y solo dos: 1) el dinero propiamente dicho o dinero en sentido restringido o dinero standard (las tres formas de llamarlo dan igual) y 2) los sustitutos monetarios.

1) Dinero en sentido restringido (o standard o propiamente dicho): Es lo que hemos definido arriba y se divide en:

a) Dinero mercancía: es un medio de cambio generalmente aceptado que i) es también un bien (oro, plata, monedas, cigarrillos, trigo) usado o que se usó en algún momento para otros propósitos no monetarios de consumo o producción (Murphy, 2011: 26-27). Lo esencial es el uso de una mercancía física (no importa cual sea) como medio general de intercambio en el sentido tecnológico (Mises, 1912: 62). En el Patrón Oro, el oro es dinero y el dinero es oro (Mises, 1949: 425).

b) Dinero crédito: es un dinero que no es mercancía. Surge del uso de sustitutos monetarios (ver más abajo) que un día suspenden su rendición (redemption) en dinero standard. Es dinero constituido por una reclamación futura (contra una persona física o legal) que i) no debe ser pagable instantáneamente (on demand) ii) ni absolutamente segura. Por esa incertidumbre, las reclamaciones que solían circular a valor par con dinero standard iii) se tranzan con un descuento, pero aun son valoradas por sus usos como medio de cambio (Murphy, 2008: 157). Además iv) se debe tener razonables expectativas (aun cuando no se sepa con exactitud cuando ocurrirá) de que un día se volverá a poder cambiar por la mercancía que se use como dinero. De algún modo u otro el vencimieto de estas reclamaciones debe estar pospuesta en el tiempo (Mises, 1912: 61-62). Aparece cuando un día se suspende su rescate (redemption) por un tiempo definido o indefinido. Pero aun cuando, debido a ello, dejan de ser seguros (surgen dudas de la solvencia del deudor) y ya no son pagables en cualquier momento; se siguen usando como medio de intercambio (Mises, 1949: 426). El dinero crédito se valora por sí mismo, no por ser una reclamación de algo que sí tiene valor.

c) Dinero fiat: es un dinero que ni es mercancía ni ya es una reclamación o crédito contra nadie (Mises, 1949: 426). Son objetos i) aceptados como medio general de intercambio con una legislación especial de la autoridad y ii) no hay ninguna expectativa de que algún día vuelva a ser convertible en especie. Posee ciertas características arbitrarias establecidas por una autoridad. Lo que importa y lo distingue es el sello, no el material en sentido tecnológico de cómo está hecho el mismo. Sino que el sello en sí es el dinero (Mises, 1912: 62). Puede ocurrir que el dinero crédito siga circulando como medio general de intercambio aun cuando ya no se espere que sea convertible algún día. En ese momento es dinero fiat.

2) Sustitutos monetarios: reclamaciones (claims) a una definida cantidad de dinero propiamente dicho que son i) perfectamente seguros (la solvencia y voluntad de pago del deudor son indudables) e ii) instantáneamente pagables y exigibles (redeemableiii) a valor par. Además iv) todas las partes con las que se puede tranzar conocen muy bien estas cualidades de la reclamación (Mises, 1949: 429, Salerno, 1994; 2010: 67). Los sustitutos monetarios, 
encarnados en notas de banco, monedas simbólicas y depósitos a la vista; pueden estar cubiertos al 100 % o no estar cubiertos: 

a) Certificados de dinero: sustitutos monetarios (notas de banco, monedas simbólicas y depósitos a la vista) completamente cubiertos (al 100 %) por (reservas de) dinero standard.


b) Medios fiduciarios: sustitutos monetarios (notas de banco, monedas simbólicas y depósitos a la vista) no cubiertos (0 %)
por (reservas de) dinero standard.

Aclaraciones

- El stock agregado de dinero standard es similar a lo que se conoce como la base monetaria. El de dinero en sentido amplio es parecido al M1 (Salerno, 1994; 2010: 67, Hülsmann, 2012).

- El dinero en sentido restringido = 1) = base monetaria. 


El dinero en sentido amplio = 1) + 2) - reservas bancarias = dinero standard (incluyendo reservas) + medios fiduciarios = M1 (Salerno, 1994; 2010: 67, Hülsmann, 2012).

- La distinción entre 1) dinero propiamente dicho y 2) sustitutos monetarios es económica, no de características físicas de los objetos monetarios. Una nota de papel puede ser un sustituto monetario o dinero fiat dependiendo si es una reclamación a una suma de un bien que se use como dinero o no. Las monedas de oro o plata no son per se dinero standard, también pueden ser sustitutos monetarios si son reclamaciones de algún otro bien que sea usado como dinero (Hülsmann, 2012). Las "monedas simbólicas" es mi traducción (un poco literal) del término inglés "token coins" que en español se traduce como "fichas". Son una forma metálica de sustituto monetario, no una forma de dinero propiamente dicho (Hülsmann, 2012).

- El dinero en sentido restringido no es una reclamación (claim). El dinero no se puede redimir o rescatar (redeem) en otros bienes (Hülsmann, 2012). Lo que sí se puede hacer con el dinero, es usarlo para pujar por otros bienes en los intercambios. Es cierto que algunos bienes monetarios son reclamaciones (como el dinero crédito), pero el dinero en sí por su propia naturaleza no es una reclamación (claim) (Hülsmann, 2012). La otra razón por la que las reclamaciones a dinero standard (oro, por ejemplo) no son en sí dinero es que (esten completamente respaldadas o no), mientras sean percibidas como inmediatamente pagables a valor par y seguras, su valor no está determinado por un proceso de valuación independiente de aquel que determina el valor del dinero propiamente dicho (el oro) (Salerno, 1994; 2010: 67-68). Las tres clases de dinero standard (mercancía, crédito y fiat) se valoran en su propio derecho, no por ser una reclamación (Hülsmann, 2012). Para que quede claro, en el momento que una reclamación (sustituto monetario) deja de ser perfectamente seguro e instantáneamente pagable a valor par, pero sigue siendo usado como medio general de intercambio porque se espera que algún día vuelva a ser convertible; emerge el dinero crédito que ya no es en sí solo una reclamación. El valor de la reclamación deja de depender del valor del objeto por lo que era cambiable (puesto que ya no es pagable ni segura) y es valorada independientemente como dinero (el cual no es una reclamación).

Los sustitutos monetarios sí son reclamaciones (claims) a otra cosa. Y esa cosa es el bien económico que se use como dinero (dinero standard).

- Debido a que el dinero crédito es particularmente complicado, debo insistir en lo diferente que es para no generar confusiones. Una reclamación contra una persona física o legal con vencimiento en el futuro que es usada como medio general de intercambio, es dinero crédito. Ya no es un simple crédito ni una simple reclamación, sino que es dinero. No es ni crédito ni una reclamación porque la gente lo acepta en sus transacciones no para esperar y reclamar el pago en el futuro, sino porque saben y esperan que pueden cambiarlo ahora fácilmente por otros bienes (Murphy, 2011: 27-28). Supongamos un gobierno que al inicio promete convertir todas sus notas de papel en oro inmediatamente a valor par y no hay dudas de su solvencia. Pero ocurre una guerra y el presidente suspende la convertibilidad, así que el papel ahora no es redimible en oro. Sin embargo, el público cree y espera que en algún punto del futuro (cuando termine la guerra), aunque no se sepa exactamente cuándo, la libre convertibilidad volverá. En ese momento, durante la guerra, las notas circulan como dinero crédito (no como dinero fiat). Son reclamaciones por oro con vencimiento futuro (en fecha incierta) que se demandan ahora no para esperar y cambiarlas por el metal, sino como medio de intercambio (Murphy, 2011: 27-28).

- La esencialísima diferencia económica entre un sustituto monetario y el dinero crédito es: el valor de un sustituto monetario (por ser inmediatamente pagable y perfectamente seguro a valor par en dinero standard) es exactamente igual siempre y completamente dependiente del valor de la suma de dinero a la cual da derecho. Por otro lado, el valor del dinero crédito, por no ser seguro ni pagable al instante pero se espera que un día vuelva a serlo, se estima sin relación (independientemente) al valor del dinero standard al que solía dar derecho (Salerno, 1994; 2010: 69). Por ejemplo, las notas del Banco de Inglaterra denominadas en libras de oro convertibles incondicionalmente, eran sustitutos monetarios antes de 1797 y luego de 1821. En el periodo de suspensión de pagos en especie entre 1797 y 1821, las notas circulaban y eran dinero crédito. En ese lapso intermedio, el poder adquisitivo de la libra (dinero crédito) fluctuó independientemente de la variación del poder adquisitivo de la cantidad de oro al que daba derecho. La fluctuación de su valor era influido por el hecho que se esperaba que un día volvieran a ser convertibles (Salerno, 1994; 2010: 69). Debido a que se continúan usando como medio de intercambio general (dinero), aun cuando se anula su pago indefinidamente y se duda de la solvencia o voluntad de pago del deudor, su valor de cambio no cae tan bajo como caería si solo fuera únicamente una simple reclamación (y no se usara como dinero) porque se espera que algún día vuelva la convertibilidad en dinero. Ya no son simplemente reclamaciones.

- Para Mises, los depósitos a la vista (checkable deposits) no son dinero crédito. Sino medios fiduciarios (Salerno, 1994; 2010: 68).

- Hülsmann (2012), porque probablemente se refiere al libro de 1912 de Mises, dice que un aumento de la cantidad de certificados de dinero provoca un aumento del nivel de precios (caída del poder adquisitivo del dinero): "For example, increasing the supply of fiduciary tends to entail an increase of the price level, just as it would be in the case of an increased supply of money proper or of money certificates." Sin embargo, Mises en 1949 (1949: 430) dice que ello no ocurre: "The issuing of money-certificates does not increase the quantity of things suitable to satisfy the demand for money for cash holding. Changes in the quantity of money certificates therefore do not alter the supply of money and the money relation. They do not play any role in the determination of the purchasing power of money." Una posible forma de ver que no hay contradicción entre las dos afirmaciones es tener en cuenta que cambios en la cantidad (o demanda) de dinero modifican, céteris páribus, el poder adquisitivo del mismo. Los certificados de dinero están absoluta y completamente respaldados al 100 % por dinero. Estos últimos pueden aumentar cuando se incrementa la cantidad de dinero, alterando el poder adquisitivo. Es el incremento del dinero lo que modifica el poder adquisitivo. Pero, por sí solos, los certificados de dinero no pueden alterarlo como sí lo hacen los medios fiduciarios.

- La producción de dinero standard o de certificados de dinero es costosa y constreñida a límites muy fuertes. Además el incremento de la cantidad de ambos no causa crisis económicas. Los medios fiduciarios, en cambio, esencialmente no son costosos y en principio se pueden emitir en cantidades ilimitadas. En la práctica su producción se ve limitada por causas solo circunstanciales como la falta de coordinación entre bancos y la interferencia legal. La creación de medios fiduciarios ofrecidos para préstamos causa las crisis económicas (Hülsmann, 2012).


- Como correctamente explican Murphy (2015) y Mises (1912: 60-61), a diferencia del dinero mercancía, el dinero fiat posee ciertas características arbitrarias establecidas por una autoridad para restringir y controlar su oferta. Económicamente hablando, para un agente una onza de oro (dinero mercancía) es subjetivamente igual e intercambiable que otra onza (estamos hablando de elección entre una y otra acá, no de que la persona dispone de una onza adicional donde aparecería la ley de la utilidad marginal). Un físico podría decirnos que ambas no tienen la misma cantidad de átomos y que no son iguales, pero eso es irrelevante para el análisis económico. Cuando el oro era el dinero, el acuñador privado (o el Estado) podía tomar una onza del metal y hacerla una moneda de una cierta forma con su sello y algunas marcas características. Esa acuñación se hacía para que el público supiera y este seguro que esa onza de oro era verdadera, para decirles "esto es oro, garantizado". La estampilla en sí no lo convertía en dinero, el oro ya lo era (Murphy, 2015). Al contrario con el dinero fiat, cuando el Estado toma papel y tinta y crea nuevas unidades de billetes, esos papeles cubiertos de tinta se convierten en dinero debido al procedimiento de impresión. $20 impresos por el Estado y $20 impresos por un ciudadano se diferencian solo en que el emitido por el Estado satisface sus propios y arbitrarios procedimientos de autentificación. Los $20 del ciudadano pueden brindar físicamente los mismos servicios que los $20 "genuinos", pero solo la del Estado cumple sus propios requisitos.

- El dinero fiat no debe dar la idea de que el Estado puede decidir que cualquier cosa se va a usar como dinero por mandato (fiat), como cree erróneamente el chartalismo. Mises (1912: 60-61) y Murphy (2015) lo clarifican perfectamente. De por sí esto tomaría un post entero para explicar. El gobierno de Estados Unidos puede decirle a la gente cuales piezas de papel que cumplen sus arbitrarios criterios son dólares "verdaderos", pero económicamente no puede simplemente establecer que eso va a ser usado como dinero (Murphy, 2015). El Estado no es ni condición necesaria ni suficiente para el surgimiento del dinero. Es siempre el mercado (la gente) el que es el árbitro final y, en última instancia, decide si algo se usa como dinero o no. De hecho, hay muchos episodios históricos en que la gente dispone que no desea más algo como medio de intercambio general, aun cuando el Estado desesperadamente determina y trata de darle valor inútilmente (Murphy, 2015).






Hülsmann, Jörg G. (2012) "The Early Evolution of Mises‘s Monetary Theory". En Hülsmann, Jörg G. Ed. (2012) Theory of Money and Fiduciary Media. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute.

Mises, Ludwig von (1912), The Theory of Money and Credit. New Haven: Yale University Press. 1953.

Mises, Ludwig von (1949), Human Action. The Scholar's Edition. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute. 1998.

Murphy, Robert P. (2008) Study Guide to Human Action: A Treatise on Economics. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute.

Murphy, Robert P. (2011) Study Guide to The Theory of Money and Credit. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute.

Murphy, Robert P. (2015) "Let There Be Money: The free market has its own brand of fiat". Foundation for Economic Education: The Freeman (www.fee.org).

Salerno, Joseph T. (1994) "Ludwig von Mises's Monetary Theory in Light of Modern Monetary Thought". The Review of Austrian Economics. Vol. 8, No. 1, 71-115.

Salerno, Joseph T. (2010) Money, Sound and Unsound. Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute.

lunes, 12 de enero de 2015

Música de videojuegos que tenés que escuchar antes de morir. Parte I

Advertencia: Este post está destinado, entre otros, a personas no aficionadas a los videojuegos. Por ello, puede contener spoilers.

En esta primera parte les muestro mis diez temas musicales favoritos de Nobuo Uematsu. Para muchos, este compositor japonés es al mundo de los videojuegos lo que John Williams es al cine en cuanto a música. Para que se den una idea de lo que estamos hablando. Solo me referiré a sus temas de la saga de videojuegos Final Fantasy. El hombre es tan bueno, que también tiene temas brillantes compuestos para otros juegos.

1. One-Winged Angel 
(el Ángel de un ala)

El primero sin dudarlo ni un segundo. Se los dejo en su versión orquestada y la original, ambas son impresionantes. El tema original estaba en un formato que era muy superior al MIDI, pero sin ser sonido nítido de orquesta. Este tema suena en la batalla final del juego Final Fantasy VII (1997) de PlayStation 1 contra unos de los antagonistas más importantes del mundo virtual. Potente y hermoso, en ambas versiones es una genialidad casi sin precedentes para su época.
Orquesta


Original


2. Liberi Fatali
(Niños del destino)

Liberi Fatali es el tema de orquesta con coro que suena en la secuencia introductoria de Final Fantasy VIII (1999) de PlayStation 1. Es corta, pero con una fuerza y ritmo enorme. Definitivamente una de las mejores composiciones de Uematsu.


3. Dancing Mad
(Danza Demente)

Desde Final Fantasy VI (1994) de Super Nintendo llega otro de los mejores antagonistas de la historia. Sínico, cruel y extravagante (muy diferente del enemigo de Final Fantasy VII), es el único que logra destruir el mundo de verdad. Es largo, pero es un tema de momentos. Jamás llega a cansar. Los dos mejores temas de jefes finales, para dos de los mayores del mundo del entretenimiento electrónico. En este caso solo puse el tema original porque creo es la mejor versión y la que tiene más fuerza, pero acá está el mismo orquestado



4. Final Fantasy Main Theme
(el tema principal de Final Fantasy)

El gran preludio. Este es el tema que, es sus diferentes versiones, solía introducir los juegos Final Fantasy en cualquiera de sus entregas. Maravilloso y genial. En el video se puede ver aparecer en vivo al gran Nobuo Uematsu. Esta es la última parte de un concierto llamado "Tour de Japon" de 2004 en el cual se orquestan los mejores temas de la saga Final Fantasy.



5. Eyes On Me
(Tus ojos sobre mí)

La gran balada. Uno de los temas más románticos y a la vez nostálgicos de Uematsu. Con su música y la grandiosa voz de Faye Wong supera, por lejos, muchas canciones occidentales similares. Ganadora de la canción del año en los Annual Japan Gold Disc Awards de 1999. Este es el tema original de Final Fantasy VIII con subtítulos en español.


6. Aerith's Theme
(El tema de Aerith)

Aerith es una hermosa chica y uno de los personajes principales de Final Fantasy VII. Nos acompaña casi todo el primer tercio del juego. Lamentablemente es asesinada en una de las secuencias más recordadas de los videojuegos (siempre van a encontrar a alguien a quien se le cayó una lágrima en ese momento). Es un tema triste, pero maravilloso. Les dejo la versión orquestada, pero acá esta la original que es fantástica.


7. Opera "Maria and Draco"
(la ópera de María y Draco)

En una determinada parte del juego Final Fantasy VI, debes escabullirte en una ópera para hacer contacto con el único dueño de una aeronave. La ópera "María y Draco" es una de las más conocidas y geniales de la saga Final Fantasy. Lamentablemente, como se escucha en su versión original, los 16 bits de la Super Nintendo no permitían sonido digital y mucha potencia se perdía. Aun así, desde mi punto de vista, vale la pena escucharla. Afortunadamente, hay muchas interpretaciones provenientes de todos lados del mundo. Acá tienen una con imágenes del juego y en idioma inglés. Una de las tantísimas razones por las cuales Nobuo Uematsu es tan respetado mundialmente.


8. Kiss Me Good-Bye
(Bésame adiós)

En sintonía con "Eyes On Me", otro tema romántico. Desafortunadamente el juego Final Fantasy XII (2006) de PlayStation 2 no contó con la participación completa de Nobuo Uematsu, pero sí compuso este tema para el mismo. La música es de él y la letra es compuesta por Angela Aki y su maravillosa voz. Es el tema de la secuencia final del juego, muy emotiva.



9. Final Fantasy X Ending Theme
(Tema final de Final Fantasy X)

El tema que se escucha en la escena final de Final Fantasy X (2001) de PlayStation 2. Una impresionante sinfonía en uno de los Final Fantasy en el que Uematsu participó, con ayuda de otros, como compositor principal.



10. Final Fantasy VII Main Theme
(Tema principal de Final Fantasy VII)

(Sí, este ranking tuvo un exceso de Final Fantasy VII, no pude evitarlo) Por último, pero no menos importante, el tema principal de Final Fantasy VII. Nada mejor que dejar sentada una las piezas musicales que más marcan a los que jugamos muchas de las entregas de una de las sagas más importantes de la historia de los videojuegos. Acá en su versión original y a continuación la orquestada.


martes, 6 de enero de 2015

¿Necesitamos banco central? El Patrón Oro VS la FED


Suele pensarse que los bancos centrales estatales se crean para poder controlar y regular que las actividades del mercado no sean tan volátiles. Para evitar que caigamos en las especulativas manos de gente sin escrúpulos que maneja las finanzas pensando en su provecho personal y no le importa hundir la economía, etc. Se necesita un prestamista de última instancia que evite las crisis y los pánicos financieros o bancarios. Esas eran las excusas detrás de la creación del banco central de Estados Unidos (FED) luego de la crisis de 1907. La (nueva) keynesiana Christina Romer tiene un paper donde exhibe una medida para saber qué tan cierto es esto (página 32, la tabla 5). Son muy recomendables este y este post al respecto.

El siguiente gráfico muestra la suma del porcentaje (puntos porcentuales) de caída o pérdida de producción industrial en cada mes desde su pico hasta que el mismo se alcanza de nuevo desde 1886 hasta 1997. Es decir, muestra cuanto cae la industria hasta que se recupera de nuevo como antes. Mientras mayor sea, más cayó la industria y más grande fue la crisis. El paper de Romer es de 1999. Por lo tanto no toma en cuenta ni la crisis "punto com" del año 2000 ni la última crisis financiera. De acuerdo con el (nuevo) keynesiano Paul Krugman, esta última equivale a 455 puntos porcentuales (aunque él mismo admite que se queda corto). Así que en términos puramente keynesianos veamos cómo fue la era de Patrón Oro Clásico vs la FED.


La brutal caída de la Gran Depresión se sale de la escala y evita que veamos más de cerca las otras crisis.


El peor episodio del Patrón Oro es el pánico de 1907. ¿Fue acaso producido por el sistema monetario metálico o por el libre mercado? Claro que no. La regulación estatal y la inflación provocada por el secretario del tesoro Leslie Shaw dos años antes, causaron ese declive y los anteriores. Es evidente que el Patrón Oro no era a prueba de crisis. Pero se suponía que el banco central se creaba para impedirlas o al menos aminorarlas. Para tener un prestamista de última instancia. 

Noten que luego de creado el banco central ocurrieron, entre otras cosas: 1) la recesión de 1920-21. 2) el mayor cataclismo sin precedentes de la Gran Depresión. 3) la gran inflación con recesión de los 70s. 4) la crisis financiera actual. Con algunas magnitudes que superan por mucho a lo ocurrido en 1907.

Ahora veamos el promedio de esos porcentajes del Patrón Oro Clásico contra el promedio de la FED.


La FED (356,4) pierde ampliamente frente al Patrón Oro (158,1). Incluso si tomamos el promedio del periodo con banco central y hacemos de cuenta que la Gran Depresión nunca existió (193,8), la pérdida de producción promedio de la industria es bastante peor. Y recuerden que tampoco estamos tomando en cuenta la crisis del año 2000, así que probablemente ese promedio con la FED sería un poco más alto.

Es claro que, en términos de producción perdida, la creación del banco central en Estados Unidos no aminoró ni la cantidad ni la magnitud de las crisis en comparación con el Patrón Oro Clásico, sino exactamente lo contrario.

domingo, 4 de enero de 2015

El K.O. de la Generación del 80


En el gráfico de abajo se puede observar la tasa compuesta de crecimiento anual del PBI real y del sector de la industria manufacturera real para diferentes periodos de la historia argentina usando los datos de Orlando Ferreres. Las series son las que usan el año base de 1993. Elegí la era relativamente liberal de 1880-1913 para compararla con algunos periodos emblemáticos posteriores. Empezando con el Perón que todo el mundo recuerda en sus dos presidencias de 1946-1955. Luego el periodo desde Frondizi hasta antes del tercer Perón 1958-1973. En el medio hubo varios presidentes y golpes militares, por lo que dividir por presidente y por militar sería tedioso. Además, muchos tuvieron tramos de gobierno de unos pocos años. Continuando con el muy conocido proceso militar 1976-1982. Y después las presidencias de Alfonsín, Menem y Kirchners. Como es patéticamente usual, el periodo K debe ser dividido usando los datos falseados del INDEC y las estimaciones más serias de otras fuentes. En este caso, la serie de PBI de Ariel Coremberg. Finalmente también tomo el periodo de "industrialización por sustitución de importaciones" (ISI) en su etapa 1930-1955 y las más prolongada 1930-1975, para ver cómo se comporta respecto al resto.


Lo primero que se nota es que, sin contar las mentiras del INDEK, ningún periodo de los vistos logra alcanzar las tasas anuales de crecimiento del PBI e industria reales del periodo liberal de 1880-1913. La industria manufacturera creció a una asombrosa tasa media de 8,1 %, convirtiéndola realmente en la era de mayor industrialización manufacturera de la historia registrada. 

A pesar que el periodo Kirchner verdadero, usando los datos de Coremberg (ARKLEMS), está en segundo lugar; siempre hay que tener en cuenta que la era de relativo liberalismo tuvo esa tasa de crecimiento durante 33 años. Mientras que el periodo kirchnerista de solo 9 años presentado se caracteriza por la insostenibilidad de las medidas del gobierno, el consumo de capital y dependencia de los precios de las materias primas en ascenso casi continuo. Es extremadamente dudoso que eso se mantenga por mucho tiempo más. 

El peronismo que pasó a la historia (1946-1955) no fue nada extraordinario. De hecho, su tasa de crecimiento es un poco menor que la del periodo post-peronista (pero imitador del peronismo) de 1958-1973.

En cuanto a la dictadura militar de 1976-1982, hay bastante razón en ese cliché de fanáticos insensatos de izquierda y adictos al gobierno kirchnerista de que "los militares desindustrializaron al país". La industria decrece a un asombroso 2,2 % anual durante el periodo y el crecimiento económico es un muy mediocre 0,4 %. 

Llegamos a la democracia con Alfonsín y nos encontramos con el peor resultado global de todos. El PBI real argentino decreció a una tasa del 0,8 % anual en el periodo alfonsinista 1983-1989. Y la industria a un 1,4 % anual. Lo más notable de esto es que los mismos que gritan que "los militares desindustrializaron el país" nunca dicen nada del periodo alfonsinista donde la industria también cayó de manera brutal. El doble rasero de la izquierda suele tan evidente como ridículo. Viendo estas cifras, me asombra que tantos le tengan algo de respeto al gobernante que con sus medidas provocó el peor periodo de esta serie (recuerden además la hiperinflación de 1989).

El periodo "neoliberal" menemista tiene una tasa de crecimiento de 4,7 % del PBI y 3,5 % en la industria manufacturera (un poco por debajo del 3,9 % de Perón en el mismo lapso de tiempo de 10 años) ¿Debo recordar que otro cliché de izquierda dice que Menem abrió la economía desindustrializando al país? 

Finalmente la industrialización sustitutiva de importaciones (ISI) es un fracaso en comparación con el periodo de relativamente bajos y puntuales aranceles de fines del siglo XIX. La ISI no fue, ni de cerca, el periodo de mayor industrialización de Argentina.